Abrir la caja...
Soy un desastre...
Hace unos días en la oficina intentando cerrar una ventana(en teoría no se puede abrir) me cargué la “maneta”, no cerraba bien, yo venga apretar y al final se rompió. Me la llevé a casa y la “enganché” con pegamento, pero al intentar probarla de nuevo se volvió a partir...(creo que todavía no se han dado cuenta...)
Y este viernes, nos cambiaron la fotocopiadora, la nueva es una pasada: escanea, separa las hojas, las grapa...un pastón que vale el trasto. Parecíamos unos niños con juguetes nuevos y yo empecé a probarla, a “tocarla” y algunas de las chicas se acercaron para aprender de mi...Pero me dio por abrir una bandeja , darle un vuelta a un papel, cerrarla, y al hacer una fotocopia no iba, salió un mensaje en el “display” indicando que el papel estaba atascado... ”Jolín...y ahora cómo se sacaba el papel? . Las chicas , misteriosamente, desaparecieron de mi lado, (pensarían espabílate tu solito) . La verdad es que estuve unos minutos, hasta que conseguí solucionarlo, pero que mal rato pasé... Si los jefes me pillan...
Todo esto me hizo recordar uno de mis peores momentos en mi vida laboral (y uno de los más divertidos...).
Las cajas fuertes de los bancos, tienen un retardo de unos 10 minutos, pero en una oficina, en un modelo concreto de caja, me enseñaron que con el hierro de una percha, introduciéndolo por un orifico y encontrando un punto exacto se habría al momento...y te ahorrabas la espera.
Como yo rotaba por las oficinas, fui a parar a una donde el modelo de caja fuerte era el mismo que la que se “abría”. Ellos no sabían que se podía hacer lo mismo, pero yo si. Y me traje una percha de casa...Le saqué el hierro en forma de gancho y cuando tenía que abrir la caja, me decidí (sin decir nada a nadie) a “meter” el hierro...pero esta vez , no sé por qué, no había manera de que la puerta cediera, y yo venga probar y al final se abrió unos milímetros pero no más y el gancho se quedó metido dentro sin poder sacarlo...
“Hostia....pensé...que hago ahora...como entren los de la oficina y me vean con la percha metida dentro la caja, y a ésta sin poder abrir... se me cae el pelo”. Me entraron unos calores, un dolor de cabeza, desconocidos por mi...
Tuve suerte y al final después mucho rato, y probar cosas...conseguí extraer el hierro y abrir la dichosa puerta...
Uf...que mal lo pasé...Ahora me río...pero en ese momento no.
Veo que no he cambiado...(je,je)

angelsinalas dijo
Te pasa cada cosa...de verdad. Que no me quiero reir, pero es que es de chiste. Deberías empezar a escribir tus memorias, Amy, te lo digo en serio.
Un saludo.
12 Abril 2006 | 07:32 PM